A finales de 1955 y principios de 1956, nuestro padre, Josep Maria Matas Barceló, llegó a un acuerdo para gestionar el establecimiento. Se había enamorado de su situación ante el mar y de la entrada desde el paseo que recordaba un cierto aire ibicenco.

Sin duda tuvo una gran visión de futuro. Entonces se estaba proyectando la película “Pic Nic” con una multitudinaria comida sobre el esplendor de la hierba y al mismo tiempo íntimo para los protagonistas: William Holden y la rubia Kim Novak, que se había convertido en el amor platónico de todos los hombres del universo.

Seguramente en su honor se rebautizó la Horchatería Valenciana en el actual nombre de Pic Nic.